REPRESIÓN COMO POLÍTICA PÚBLICA EN EDUCACIÓN

La detención de los dirigentes de la sección 22 Oaxaca del SNTE   es otro escalón más hacia la consolidación de la violencia estatal arbitraria y despótica , como política pública elaborada e implementadas con el pretendido y fallido afán de acabar  los problemas inherentes a la educación que obligadamente debe prestar el estado Mexicano.

Y decimos los problemas de la educación pública en México porque estos no se reducen únicamente al ámbito sindical, como el gobierno pretende hacerlo aparecer, ya que son tan profundos que ni con la desaparición del sindicato mejoraría la calidad educativa en nuestro país, hundida en la mediocridad institucional, la falta de infraestructura para la educación, la falta de planes y programas de estudio, en todos los niveles educativos, que nos hagan competitivos en la aldea global, las carencias materiales a las que se enfrentan los maestros en el campo y la ciudad, para citar sólo algunas de nuestras carencias y dolencias en la materia, que desde luego no son culpa de la disidencia magisterial, sino de la corrupción galopante de los charros del SNTE y de las autoridades educativas, que medran sobre el presupuesto público destinado a la educación, dilapidado por los aviadores, dirigentes oficiales sindicales y funcionarios del estado, encargados del ramo.

Le pondré un ejemplo, conoce usted la escuela albergue Lázaro Cárdenas ubicada en el poblado de Vicam, comisaría de Guaymas, si usted pasa de lado rumbo a Ciudad Obregón de Guaymas o viceversa, pensara que son unas instalaciones abandonadas, nada más lejos de la realidad, ahí viven entre semana y reciben educación primaria niños de la Tribu Yaqui, será esa situación culpa de la disidencia magisterial, claro que no, es el fiel reflejo del deterioro institucional en que vive la educación México, no le basta ese ejemplo, vamos otro, el estado físico y las carencias en las escuelas de la Costa de Hermosillo, donde reciben clases los niños al aire libre o en salones sin clima artificial, en épocas de calor o crudo invierno, será esto culpa de la protesta magisterial, claro que no, es el resultado de la indolencia gubernamental, aderezada con corrupción.

En la sana lógica de las cosas, la prudencia llamaría a buscar mejorar las condiciones materiales para brindar una mejor educación y hecho esto, buscar mejorar la educación para darla de calidad y científica, y hecho esto, mejorar los salarios de los maestros y hecho esto, exigirles la certificación académica de acuerdo a los métodos y estándares internacionales, no con ocurrencias y despropósitos y dejar atrás una reforma educativa que como piedra angular tiene la represión, pues como dice el dicho, a fuerzas, ni los zapatos entran, me está oyendo Secretario Deseducado.

el ciudadano.

Deja un comentario

Archivado bajo Colaboraciones

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s