EL AÑO QUE SE VA

Como aparece en un artículo anteriormente vertido en este medio, 2013, ni en mucho fue un buen año para la población en su conjunto, el fantasma de la violencia sigue presente en todo lo ancho del territorio nacional, se tiene la percepción general de la inseguridad como entorno inmediato, no obstante que los medios callen su real dimensión, sus noticias no son halagadoras en ningún sentido y el gobierno de Peña Nieto piensa que ocultando el hecho, no pasa nada, veremos si la realidad no es mas estridente que el silencio complice.

Al margen de la inseguridad, otro golpe trapero para la gente lo constituyo la aprobación de las reformas en materia laboral y energética, que como ofrenda a los dioses brindo la traidora clase política a los dueños de este negocio llamado México, bajo la simulación de la modernización se abarato, aún más, el salario, se flexibilizo el despido, se diluyó la responsabilidad patronal con el reconocimiento de las outsourcing, en una palabra se mercantilizó el derecho y las relaciones laborales introduciendo elementos ajenos a este ámbito; y por otra parte, se saco en venta de esquina a la industria petrolera y eléctrica, que implicó la perdida de soberanía nacional, e implicará de empleos y sobre todo de la riqueza nacional, principal fortaleza de nuestro país.

En Sonora la cosas no van mejores, es obvio el desaseo y la corrupción en el gobierno panista en la entidad, las quejas son similares, a las del nefasto gobierno de Eduardo Bours, es claro que el pan gobernó para los panistas, pues ellos han sido los principales beneficiarios de su gestión, no abundaré porque lo obvio no se platica, solo mencionare al COMUN, como el gran yerro del gobernador Padrés, que le valió el repudio general.

Finalmente Guaymas, hundido en la mediocridad de sus politiquillos, en la inmundicia de la ineficiencia, en el importamadrismo de la “oposición”, en la foto sobre la triste realidad de nuestra comunidad, lejos de ese lema “Guaymas, puerto de altura”, como tan lejos esta el gobierno municipal de las necesidades primarias de la población, otra vez tres años, más perdidos.

Sin duda el año próximo veremos un derroche de recursos, pero será otro espejismo, no será producto de la creatividad, sino del endeudamiento, es decir lo que usted vea que gasta Otto Claussen Iberri, no es dinero de gestión de recursos adicionales, es dinero de un préstamo, que usted y yo pagaremos por años, será un pastel de más menos trescientos millones de pesos, repartido discrecionalmente, sin transparencia como se acostumbra en las cosas del poder público, si no al tiempo.

Espero que al año que entra, surja una ciudadanía fuerte, participativa, combativa y en movilización para iniciar el cambio que nuestros hijos necesitan, los invito a sumarnos a la protesta nacional que todos los días 18 de cada mes se llevará a cabo, por el colectivo denominado 20DMx, integrémonos como 20DMx/20Dmxgym

el ciudadano

2 comentarios

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2 Respuestas a “EL AÑO QUE SE VA

  1. Alfredo Nava

    SOLICITO 2 LIC. EN MERCADOTECNIA para la plaza de Guaymas. Responsables, con mentalidad estratégica y adaptables a los cambios. Interesados enviar CV a: torres.accionbtl@gmail.com

  2. Gavino Barrera

    …el alcalde Claussen Iberri le ha tocado mucha suerte en su etílico periodo de gobierno municipal : los regidores que tiene en la oposición llegaron con un chingo de hambre y sin haber probado la manteca, de ahí que ni un pelo le han movido al trinquetero primer edil..Ni una muestra de quererla despistar…Qué poca madre..!

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