No avanzamos… simplemente estamos atascados en las mismas mierdas de hace cien, de hace cincuenta años.
Esto que sucede es totalmete lógico, toda vez que el puerto es rehén de los mismos caciques que hace un siglo, lo rodearon con un cerco ranchero como sucede hoy mismo.
Caciques, amigo lector, de esos que les gustan los terrenitos medidos en hectáreas, y que ahora de nuevo nos convierten en un rancho miserable cercado por aquí y por allá con alambre de púas.
A tanto llega la desbocada ambición de estos enfermos mentales, y de las alcahuetas autoridades que los consecuentan, que se echaron como perros sobre todos los terrenos en torno a la nueva carretera de libramiento, y en su insanía no respetaron siquiera caminos que tenían siglos en uso.
¿Alguien pone el remedio? ¡Nadie…! porque todos son mulas del mismo atajo y además están muy ocupados preparando la alquimia del carro completo…!
¡Qué asco de aldea…!
(Aseguran que el mercado municipal es el “último reducto de la democracia en Guaymas…” como es también, por cierto, un foco de inmundicia y una peligrosísima ratonera, que, Dios no quiera, algún día dará un fuerte dolor de cabeza como en la guardería de Hermosillo…)
(- eusebioosuna)
ltimo


